Una tarde paseaba por la orilla del mar y la niña que yo amaba al fin pude encontrar. Una tarde paseaba por la orilla del mar y la niña que yo amaba al fin pude encontrar. Me dijo así, con mucho primor que ya me amaba con todo su amor. Le dije así cuando mía serás muy amante y fiel me satisfarás, me satisfarás. Cuando mía serás, los dos viviremos. Cuando mía serás, los dos gozaremos. Cuando mía serás, yo tuyo seré y hasta el otro mundo constante seré. Cuando mía serás, los dos viviremos. Cuando mía serás, cuando mía serás, yo tuyo seré y hasta el otro mundo constante seré, constante seré, constante seré.

